El auge de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha creado nuevas condiciones para la aparición de sociedades del conocimiento. La sociedad mundial de la información sólo cobrará su verdadero sentido si se convierte en un medio al servicio de un fin más elevado y deseable: la construcción a nivel mundial de sociedades del conocimiento que sean fuentes de desarrollo para todos, y sobre todo para los países menos adelantados.
Entendemos por Sociedad de la Información el gran desarrollo o impacto masivo que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información de la comunicación, están produciendo en la vida social y cotidiana del hombre.
Con la aparición de Internet muchos expertos y teóricos de las ciencias humanas y sociales, y sobre todo con la aparición de la comunicación e información, plantean que con esta innovadora tecnología comunicativa no sólo ha nacido una nueva organización de la sociedad sino que, también, la sociedad se encuentran en una nueva época o sistema histórico del ser humano.
Entendemos por Sociedad de la Información el gran desarrollo o impacto masivo que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información de la comunicación, están produciendo en la vida social y cotidiana del hombre.
Con la aparición de Internet muchos expertos y teóricos de las ciencias humanas y sociales, y sobre todo con la aparición de la comunicación e información, plantean que con esta innovadora tecnología comunicativa no sólo ha nacido una nueva organización de la sociedad sino que, también, la sociedad se encuentran en una nueva época o sistema histórico del ser humano.
Durante los treinta últimos años, se ha hablado, y se habla actualmente, de la revolución de la información y de la comunicación de la sociedad post-industrial, que afecta todos los ámbitos del ser humano como el trabajo y el hogar, las relaciones interpersonales, familiares o sociales, las formas de convivencia y entretenimiento, la educación y la cultura, la economía y la política, etc.
Desde hace mucho tiempo, el acceso cada vez mayor de la población al uso de las tecnologías de la información y comunicación, se ha convertido para diversos representantes gubernamentales, líderes de opinión o ciudadanos comunes, en un hecho fundamental que puede explicar ciertos logros de los sistemas políticos actuales en el desarrollo social o económico. Desde este punto de vista tal vez sería bueno conocer realmente su verdadero impacto y alcance frente a la llamada brecha digital o fractura numérica entre países o regiones económicamente ricas y pobres.
Aunque las iniciativas internacionales y las buenas intenciones gubernamentales para colmar la brecha digital entre países ricos y pobres, creada a raíz de la difusión de las TICs son numerosas, ha llegado el momento de movilizar a nivel mundial recursos e inversiones en beneficio de toda la humanidad. Se han sugerido además, algunos puntos de referencia para las medidas que se han de adoptar como los siguientes:
- En 2010 todas las aldeas habrán de estar conectadas y en 2015 éstas deberán contar con puntos de acceso comunitarios.
- En 2005 todas las universidades, en 2010 todas las escuelas secundarias y en 2015 todas las escuelas primarias, habrán de estar conectadas.
- En 2005 todos los hospitales y en 2010 todos los centros de salud habrán de estar conectados.
- En 2010 el 90% de la población mundial estará abarcada por la cobertura inalámbrica y en 2015 el porcentaje será del 100%.
- En 2005 todos los departamentos de gobierno central tendrán un sitio web y una dirección electrónica y en 2010 gozarán de esas instalaciones todos los departamentos de los gobiernos locales.
Se requieren grandes compromisos políticos para la creación de una Sociedad Mundial de la Información, y su éxito depende de un alto nivel de participación y compromiso de las organizaciones internacionales, de todos los sectores públicos y privados, de la sociedad civil a través de organismos sociales no gubernamentales, pero sobre todo se necesita adoptar metas realistas y la adopción de medidas concretas, como las siguientes acciones básicas:
- Inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación como aspecto del desarrollo social y económico de los países y para una mejor gobernación mundial.
- Promoción de la diversidad cultural y lingüística, el contenido local y el desarrollo de los medios de comunicación.
- Constitución de capacidades humanas. Resulta importante preparar estrategias de constitución de capacidades ambiciosas y completas, que permitan que las personas adquieran los conocimientos especializados necesarios para aprovechar las ventajas de la sociedad de la información.
- Promoción de oportunidades digitales, ampliando el acceso y la conectividad, así como desarrollando infraestructura. Los progresos que se han logrado en el marco de las TIC brindan una posibilidad única para servirse del efecto multiplicador con el fin de ampliar el acceso y la participación de todas las comunidades y los grupos sociales, y mejorar así la calidad de sus vidas.
- Creación de un entorno político, jurídico y de reglamentación habilitador. Es necesario establecer un entorno transparente, abierto a la competencia y fiable para maximizar los beneficios económicos y sociales de las tecnologías de la información y la telecomunicación.
- Forjar asociaciones y movilizar recursos en favor de la sociedad de la información: Establecer nuevas e innovadoras asociaciones entre una gran variedad de interesados tanto de carácter público como privado, establecer un orden de prioridades entre las tecnologías de la información y la comunicación, guiarla para prestar asistencia al desarrollo y fomentar la coordinación de iniciativas multilaterales y bilaterales.
- Promover la confianza y la seguridad en la utilización de las TIC. Es necesario generar confianza y seguridad en cuanto al uso de las TIC, si se desea que estas tecnologías se utilicen más ampliamente y con mayor fiabilidad.
- Proteger las libertades fundamentales. El desarrollo sin precedentes que han experimentado las TICs requiere adoptar más medidas para fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular el derecho a la libertad de opinión y expresión.
Cuando hablamos de la Sociedad del Conocimiento, nos referimos al conjunto de transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que parecen estar cambiando la base de nuestra sociedad. Uno de los fenómenos más importantes relacionados con estos cambios es la cada vez mayor presencia de los medios de comunicación electrónicos, audiovisuales y digitales. Este concepto nos permite hablar de una transformación sociotecnológica, puesto que todas las sociedades son el conocimiento, y en todas las sociedades conocidas, la información y el conocimiento han sido absolutamente decisivos
La Sociedad del Conocimiento, es una sociedad en la que las condiciones del procesamiento de la información y la construcción de conocimiento han sido alterados por transformaciones y procesos de cambio centrados en los diferentes usos de las tecnologías de la información y la comunicación.
La Sociedad del Conocimiento surge como consecuencia de los cambios que provocan en la sociedad una serie de innovaciones tecnológicas desarrolladas en tres sectores: la informática, las telecomunicaciones y los medios de comunicación.
Un elemento central de las Sociedades del Conocimiento es la capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear los conocimientos necesarios para el desarrollo humano. El motor de la Sociedad del Conocimiento es Internet. Su modelo de red también es la estructura que mejor simboliza esta sociedad.
Un elemento central de las Sociedades del Conocimiento es la capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear los conocimientos necesarios para el desarrollo humano. El motor de la Sociedad del Conocimiento es Internet. Su modelo de red también es la estructura que mejor simboliza esta sociedad.
Algunas transformaciones de la sociedad del conocimiento han sido:
- La globalización. Supone la aparición de una economía interconectada, donde las decisiones se toman a escala mundial y son ejecutadas localmente.
- Incremento de la productividad. A mediados del siglo pasado, más de un 60% de la población ocupada en Europa trabajaba en el sector agrícola. Hoy el sector agrícola ocupa menos del 5% de la población y su productividad es tal, que uno de los principales problemas con que los que se enfrenta Europa es el de sus excedentes. Un incremento similar de la productividad se está registrando en el sector secundario.
- El empleo. En EE.UU (país más avanzado en la Sociedad del Conocimiento), no sólo no se ha destruido el empleo, también se está importando mano de obra para el sector de la información.
- La competitividad. Del mismo modo que las empresas de electricidad tuvieron que adaptar sus estructuras y procesos a esta nueva manera de producir, ante la explosión de las tecnologías de la información y comunicación las empresas deben adaptarse a las nuevas formas de hacer las cosas a través de Internet.
Así, se ha generado un nuevo tipo de trabajador: el trabajador del conocimiento. El talento y la innovación de los empleados se convierte en uno de los factores críticos y las empresas deben estimular a sus trabajadores para que estos lo compartan con sus compañeros. A su vez, surge un nuevo contrato de trabajo, el cual valora y remunera a los trabajadores por su contribución al valor de la empresa.
Otra consecuencia positiva de la sociedad del conocimiento será una mayor participación de los ciudadanos en la vida pública. En las democracias actuales, estamos acostumbrados a votar cada cuatro años y a olvidarnos de la política durante el resto del tiempo. La sociedad de la información hará posible un mejor conocimiento de los asuntos públicos y la existencia de mecanismos que permitan a los ciudadanos manifestar su opinión ante determinados asuntos.
La Sociedad del Conocimiento requiere de personas con habilidades y competencias acordes a las exigencias del nuevo escenario y por lo tanto, en este contexto también le está reclamando cambios a la escuela. La educación que conocemos es algo relativamente aburrido, que hacemos durante los primeros años de nuestra vida y de la que depende en gran medida lo que haremos el resto de nuestros días. En la sociedad del conocimiento se adoptará un enfoque más dinámico en la educación. Esta se hará permanente, y no sólo por motivos profesionales, sino también a causa de la autorrealización. Lo realmente importante no será saber, sino saber aprender. Las habilidades y competencias que se requieren para la creación de nuevos conocimientos, como la solución de problemas, la comunicación, la colaboración, el es espíritu crítico y la expresión creativa deben considerarse dentro de los objetivos de planes de estudios. La escuela del siglo XXI necesita docentes que organicen procesos de aprendizaje, ayuden a los estudiantes a adquirir nuevas competencias cognitivas y estructurar situaciones en las que estos puedan aplicarlas.
Uno de los riesgos de la sociedad del conocimiento es la creación de una línea divisoria entre quienes tienen y los que no tienen acceso al conocimiento. Esta división puede ser mucho más peligrosa y difícil de evitar que la división entre quienes tienen y no tienen acceso a los bienes de consumo. Los gobiernos y la sociedad en su conjunto deben luchar por facilitar a todos el acceso a la información y la educación acerca de su empleo.
La Sociedad del Conocimiento requiere de personas con habilidades y competencias acordes a las exigencias del nuevo escenario y por lo tanto, en este contexto también le está reclamando cambios a la escuela. La educación que conocemos es algo relativamente aburrido, que hacemos durante los primeros años de nuestra vida y de la que depende en gran medida lo que haremos el resto de nuestros días. En la sociedad del conocimiento se adoptará un enfoque más dinámico en la educación. Esta se hará permanente, y no sólo por motivos profesionales, sino también a causa de la autorrealización. Lo realmente importante no será saber, sino saber aprender. Las habilidades y competencias que se requieren para la creación de nuevos conocimientos, como la solución de problemas, la comunicación, la colaboración, el es espíritu crítico y la expresión creativa deben considerarse dentro de los objetivos de planes de estudios. La escuela del siglo XXI necesita docentes que organicen procesos de aprendizaje, ayuden a los estudiantes a adquirir nuevas competencias cognitivas y estructurar situaciones en las que estos puedan aplicarlas.
Uno de los riesgos de la sociedad del conocimiento es la creación de una línea divisoria entre quienes tienen y los que no tienen acceso al conocimiento. Esta división puede ser mucho más peligrosa y difícil de evitar que la división entre quienes tienen y no tienen acceso a los bienes de consumo. Los gobiernos y la sociedad en su conjunto deben luchar por facilitar a todos el acceso a la información y la educación acerca de su empleo.
Vivimos en un momento de tanta aceleración que hemos cambiado nuestra noción del tiempo. Nos desesperamos por una espera de pocos segundos ante la pantalla, para realizar una operación o búsqueda que antes nos hubiera llevado horas.
La sociedad del conocimiento es algo imparable. La revolución que se ha producido es irreversible.


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